El fin último de la Innovación es el Valor que perciben los clientes que se benefician de ella.  En ese plano, cada proceso que las organizaciones establezcan debe ser diseñado sobre la base de que dicho Valor llegue de la manera más fluida a los clientes, mediante la detección y eliminación de desperdicios o cualquier actividad que no contemple la entrega real y validada de valor al cliente, sea este externo o interno. Esto es lo que se conoce como Mapa de Flujo de Valor.

Por lo tanto, en esta fase buscamos determinar el Flujo de Valor que la organización entrega para, a partir de ahí, diseñar un Mapa Procesos Basado en Valor que considere la nueva Propuesta de Valor definida en la fase previa.

Recordando lo comentado en el post anterior, un mapa de proceso es un conjunto de actividades y recursos interrelacionados que transforman elementos de entrada en elementos de salida aportando valor añadido para el cliente o usuario. Es un diagrama de valor; un inventario gráfico de los procesos de una organización.

Cada mapa es distinto en cada caso,  ya que cada compañía lo adapta a su estructura. Deben de ser claros y concisos en cuanto a la información que refleja para cumplir con su finalidad, aunque no es necesario que detallen todos los procesos. La visión gráfica de un proceso facilita la comprensión integral del mismo y la detección de puntos de mejora.